Don Haskins “El Oso” y el partido que cambió el baloncesto 26 enero 2010
Posted by aperegrin in General.Tags: Baloncesto
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En la cultura estadounidense de los años 60 la segregación racial era un hecho muy arraigado, sobre todo en los estados del sur (Texas, Arkansas, Alabama, Oklahoma, etc.).
A principios de 1961 los responsables de la Universidad de Texas Western (actualmente UTEP, Universidad Texas el Paso) contrataron a un joven ex jugador de baloncesto que venía de entrenar a un equipo femenino del Instituto Hedley de Texas. Su carácter gruñón y sus permanentes exigencias a los jugadores le hicieron ganarse el apodo de El Oso. Los entrenamientos que llevaba a cabo eran de una rudeza ahora inimaginable, incluyendo la prohibición de beber agua durante los mismos.
Haskins seleccionó a doce jugadores: cinco blancos y siete negros. Al entrenador le llovieron las críticas por escoger a chicos de color en una época en que se consideraba que los negros eran indisciplinados, no sabían soportar la presión e incapaces de jugar en equipo. Todos recibieron amenazas xenófobas, y entre gritos, insultos y vejaciones, Haskins consiguió consolidar a los Western Miner e ir mejorando los resultados, y en cinco años se plantaron en la final de la NCAA.
El 19 de marzo de 1966 se disputó la final entre los Texas Western y Kentucky Wildcats. Haskins decidió alinear sólo a jugadores negros, frente a los blancos del Kentucky dirigidos por el mítico Adolph Rupp. El resultado: 72-65.
Este partido, y la decisión de Haskins de alinear sólo a jugadores negros, es considerado como uno de los hitos que cambiaron el curso de la historia del baloncesto. Él mismo lo aclaraba: “Me preguntan a veces si jugué aquella final sólo con jugadores negros a propósito, y siempre contesto lo mismo: jugué con mis mejores jugadores”.
Más información en el siguiente vídeo (en inglés):
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